30.4.06

ODIO

Odio esta situación ¿sabes? No te imaginas lo mucho que me molesta sentirme el segundo plato de toda una historia en la que siempre había sido el primero. Me jode y me mata que me digas una cosa, que me crees ilusiones y después, y casi como por arte de magia, me digas algo que me descoloca, y que me hunde, que me hunde en el fondo del mar como si llevase un peso de 1000 kilos atado al tobillo.
Y tú, de mientras, puedes seguir con tu vida, como si nada, o al menos haciendo como si todo fuera bien, porque lo que piense la gente de ti te pesa tanto, que nunca podrás ser realmente feliz. Y acabarás cansada, harta de tener que estar pendiente de todo el mundo que te mira, porque eso, creéme, es agotador. Y aburridísimo.
Pero, en cambio, yo no puedo. No puedo hacer una vida normal, simplemente no puedo hacer una vida. Porque está rota, en mil pedazos, como un puzzle de millones de piezas, que o bien resuelves en poco tiempo (gracias en su mayoría de veces a un milagro) o bien tardas muchísimo tiempo en solucionar. Yo, y mi vida, pertenecemos a esa segunda parte. Recomponer y superar algo para lo que no se está preparado es tan duro como crear una obra maestra, por muchas ganas que le pongas y por mucho esfuerzo que hagas. Porque siempre habrá algo que te lo dificulte. Que te lo impida. Y cuando crees que ya no lo hay, sigue habiendo. Y más que antes. Entonces te hundes aún más. Porque es un golpe que no te esperabas.
Me jode lo duras que pueden llegar a ser las palabras a veces. Mierda de palabras que forman frases asquerosas que tanta desesperación me crean. Y mierda el amor. ferviente defensora suya y ahora soy ferviente detractora, porque aunque sé que no es el amor el que me ha fallado, sino tú, no puedo culparte a ti, porque por desgracia, o por suerte (ahora mismo me inclino más por lo primero) te sigo queriendo como una estúpida. Y queriendo más que a nada de lo que quiero en mi vida, y he querido.
Maldito sea el mundo y el amor, y maldita seas tú!!! Como me gustaría odiarte, sacarte de mi cabeza y fingir que nunca, jamás, exististe. Que nunca te quise, que todo el sufrimiento fue un mal sueño, que nunca te adore y que nunca renuncié a nada por ti.
Por momentos pienso en desaparecer, maracharme a otro país, alejarme de ti como si fueras la peste. Y no puedo.
Aquí me ahogo, me desespero y me muero tan lentamente que todo el sufrimiento de nuestras imágenes juntas ruedan despacio por mi mente, aprisionándome contra la pared, con una espada de filo grandiosamente afilado sobre mi cuello, riéndose a carcajadas y esperando el momento en el que hundirse sobre él.
Estoy cansada, agotada, de no poder hacer nada porque tú estás ahí. Estoy desesperada porque no te acercas, porque a ratos me quieres y a ratos no, y porque siempre, auqnue tú no lo creas, me complicas la vida y me vas cada vez, apagando más la luz.
Esa luz que antes brillaba sin que tú estuvieras en mi vida.

23.4.06

TRAS ELLA

Y tras esa pequeña ventana de cristal, que tantas cosas oculta, la noche se ve increíble. El mundo, minúsculo en su interior desvela sus secretos y nada fue oscuro hasta que no se tornó claro.

Las luces se apagan, y el silencio es penetrante, hasta que el ave destapa sus conversaciones sin saber ni cómo ni con quién. Cualquier sonido es mágico, rompe la llave del candado. Las luces proyectan sombras y en ellas, aunque no estés aquí, estás.

El aire frío se adhiere a tu fina lámina de piel perfumada haciéndose eco de que tú le perteneces si te muestras en su camino.


No hay movimiento, la quietud reina bajo el reinado de la reina nocturna. La luna, desde arriba, nos vigila y nos alumbra, se esconde a ratos y nos duerme con sus dulces nanas. Un barco llega, y se lo hace saber al faro. Una luz. Dos luces. Tres y oscuridad.

Enciendo, temblando, un cigarrillo. Su luz parece alumbrar a los sorprendidos edificios que, cautivados, copian su imagen en sus cristales.

Todo aumenta a pasos agigantados, sin poderlo parar, y la oscuridad, el silencio, el frío … y la luna, se aleja, se va alejando. La carretera a mis pies, parece no tener rumbo fijo.

Siento, metida de lleno en la paz del silencio, que si la noche cae, yo caería a su vera.

20.4.06

CARRERA DE FONDO

Los días pasan, el mundo gira y los segundos corren para ver quien pasa antes, porque el sesenta se las queda.

Ayer no llamaste y el mundo se me cae encima. Mil preguntas me atormentan, que andarás haciendo, como, con quien, y por que demonios no es conmigo. Conocerte fue un milagro, y mirarte sin poder tocarte es una venganza, la venganza de quien va con una antorcha ardiendo detrás de los segundos para que corran más cuando estoy contigo.

Hace tiempo que deje de sentir mariposas en el estomago, pero cuando pienso en ti, los pájaros invaden mi cabeza y se me encoge el alma porque no te puedo susurrar un te quiero cada noche mientras duermes.

No hay sol para mí sin ti, y los amantes se quedaron sin luna, porque ella también se enamoró de ti. Me habían avisado, me habían advertido que la policía te buscaba por robar, y yo no me lo creí. Hasta ayer, que me di cuenta de que ya no tengo corazón, de que ya no tengo alma ni pensamientos. Te lo has llevado todo y ya no soy nada. Sin ti solo soy un envoltorio.

Los días pasan, el mundo gira, y yo sigo esperando que algún día tus amaneceres sean también los míos y así dejar de tener miedo a la antorcha que persigue a los segundos.

19.4.06

Y YO ...

Tengo tu olor en mí, no me lo puedo quitar de encima, está tan dentro, tan sólido y tan permanente que me recuerda a ti, a lo que hoy hemos vivido, a tus palabras, a mis lágrimas. Mis súplicas relucen de nuevo en mi mente y todo, hasta el aire que respiro, me fustiga, me machaca y me hunde.

El tiempo para nosotras se acabó, pero me niego a aceptarlo, no puede ser, no.

Hoy ha sido como aquel primer día en el que nuestros labios se juntaron para crear una maravillosa sintonía, hoy ha sido el día en que nuestra mente, nuestros corazones, nuestro ser se volvió a unir, a espaldas del rechazo, de las dificultades, de la intolerancia, y se unió en alianza con nuestro secreto y con … ¿con qué? ¿El amor? ¿La pasión? ¿El deseo? ¿La soledad compartida?


Quiero y no quiero encontrar las respuestas a esas preguntas. Prefiero seguir viviendo e intentar mirar para delante con ese “Lo nuestro no puede ser”.

No quiero enfrentarme a la realidad porque quiero, en parte, poder seguir viviendo. Aún sabiendo que no podré comer, beber, respirar, vivir sin ti. Tú eras mi alimento (con tus dulces besos), mi respiración (con tus suaves suspiros), mi vida (con todo tu ser). Y se me quitó de golpe, sin previo aviso, como un mal sueño del que nunca desperté, ése en el que sigo, y con la balanza, hoy más que nunca, destruida, quemada y olvidada.

Ya no somos las que fuimos. Ya no seremos lo que podíamos haber sido. Y yo, te sigo queriendo.

17.4.06

A TI

Yo te dibujé y te imaginé, te creé en mi mente a imagen y semejanza de una diosa, y fuiste mi inspiración y mi sanadora. Descubridora de algo que llevaba perdido al final del horizonte mucho tiempo. Fuiste, a la par, creadora junto a mí, pues de mis pensamientos hacia ti salían los más humildes versos y las más bonitas tonterías. Y aunque por instantes dejaste de ser un dibujo a pluma, con trazos rápidos y llenos de vida, volviste a mi imaginación con el olor de un perfume soberbio, y de un reflejo cristalino.

14.4.06

YOU.DOC

Y las largas horas se hacen aún más largas, estrechas e imposibles. Y la pesadilla de encontrarme en un cuarto oscuro, sin salida, se hace pequeña y domable al lado de la que ahora me atormenta.

Espero, y mientras no tardes mucho podré esperarte toda la vida, y mientras lo hago intento leer, pero no puedo, las letras forman constantemente tu nombre, la cubierta del libro ya no tiene un arco iris, la pantalla … bueno, la pantalla se me hace distante, y tú, tú, estás desaparecida.

Me dejaste aquí en tu cama, al abrigo de estas sábanas de seda que vieron, a lo largo de la noche, lo que nadie antes se atrevió mirar. Te fuiste porque tenías que irte, “algo importante” me dijiste en el intento absurdo de convencerme.

- No te preocupes, volveré, como el sol siempre vuelve cuando su ex amante se va.

Tus últimas palabras, y tu último vistazo rápido hacia ese cuerpo desnudo que dejabas en tu refugio. No hubo beso de despedida, no hubo abrazo caluroso que gritase en silencio “te echaré de menos”. No hubo nada. Y la nada sigue aquí.

Rememoro una y otra vez lo que pasó anoche. Tú, tan excitada, rogando que no parase jamás. Besé tu cuello, lamí tus pechos e hice un viaje hermoso por todo tu cuerpo. Y tú no dejabas de pedir más. Nuestras manos, curiosas, bailaban al ritmo que los dedos les marcaban. Tu boca, insaciante, me pedía besos que a cada milésima de segundo te proporcionaba. Tu piel mojada expandía tu olor que se mezclaba una y otra vez con el de la pasión, de la lujuria, del morbo. Mis labios, ansiosos por conocer los tuyos, danzaban por tus mulos y se alimentaban de tu ser, y tú, al tiempo, entregada, sumisa.

Anoche, tú me conociste mejor que nadie. Y anoche, yo te descubrí, en todo tu esplendor, bajo la luz de la luna. Y nuestras sombras, proyectadas por toda la habitación gracias al poder de la luna, se ruborizaban.

Tus palabras luego que nuestros cuerpos hallaron la calma fueron;

- Eres lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo.

Te apoyabas sobre mi pecho, y te reías, simplemente te reías. Y cuando me levantaba para ir al balcón a fumar, tú venías corriendo a abrazándome por detrás, calmabas mi frío. Tu respiración se sentía tan deliciosa …

¿Y ahora qué? Te has ido y no sé cuándo volverás. ¿Me mentías ayer cuando me decías que me querías antes de que tus sueños te atrapasen por horas?

Siento tu cama fría, reacia a mi presencia y molesta por tu huida.

Silencio. Ruido. Puerta. Llaves. Voz. Pisadas. Más pisadas. Otra puerta. Yo. Tú.

- Quiero hablar contigo – me alcanzas a decir entre un mar de lágrimas.
- Habla – respondo en un tono antipático.
- Sé que estás molesta, porque me he ido, pero hay una explicación.
- Dijiste que era algo importante.
- Y lo era, verás …

(Yo callo, esperando su continuación.)

- Tuve mucho miedo. Lo de anoche … Significó mucho para mí y bueno, hacía mucho que no lo sentía.
- Y, ¿qué es lo que no sentías? – la interrumpo de mala manera.
- La comodidad, la seguridad, el amor.
- ¿Sentiste amor por mí?
- Sí, y por eso huí. Sentí miedo al rechazo y sabes que ella … ella … ¿sabes de quién te hablo verdad?
- Si, claro que lo sé.
- Me hizo mucho daño y no quiero volver a pasar por lo mismo.
- ¿Entonces por qué has vuelto?
- Porque yo quiero contigo todo.

Abrazo. Lágrimas. Beso. Beso. Beso. Te quiero. Te quiero. Beso.


Pero de repente …

Ruido. Puerta. Llaves. Pisadas. Pisadas rápidas. Y una mujer en la puerta, con una rosa blanca, mi favorita, en la mano y una frase por decir entre sus labios, los que me dan la vida y los que me la estaban quitando.

- Contigo, yo, contigo yo quiero todo.

Me levanto, la abrazo. Me da el beso más rico y yo, no la suelto.

- Casi no has tardado.
- No podía estar sin ti.

Nos tumbamos en la cama y siento, que por fin, puede ser mía.

- ¿Qué hacías? – me pregunta mirando las hojas de papel blanco con líneas azules que asemejan ser líneas dentro de párrafos, dentro de tonterías de ficción.
- Escribía una historia de ficción que creo ya no lo es tanto – le dijo alternando mi mirada entre ella y esas hojas.
- ¿A si? ¿Y tiene buen final?

Por segundos que parecen siglos quedo eclipsada por esa sonrisa que bien podría alumbrar el planeta.

- El mejor.

12.4.06

THE FUN PART

The fun part is the process of getting to know a girl ... it's
like flirting in code ... it's using body language and laughting at the
right
jokes and ...
... and looking into her eyes ...
... and knowing she is still whispering to you,
even when she is not saying a word.
... and then ...
sense that,
if you can just touch her,
just once,
everything will be ok ...
... both for you.

11.4.06

CÓDIGOS ILÓGICOS

Te dejé una reseña, te dejé una luz en el exterior del mundo y algo más. Te deje un mensaje. Oculto, secreto, con letras transparentes que sé, sólo tú puedes leer. Tal y como podrías leerme el pensamiento si nuestros ojos se mirasen por un segundo. Tal y como descifrarías mi vida, escrita en pequeños códigos ilógicos que se crearon, que crecieron, tras ese primer contacto imaginario, cuando tú aún eras el reflejo de un sueño, las sombras de alguien que podría amar si estuviera aquí.

Y cuando te encierro en mis pensamientos, es cuando más viva te siento, cuando tu respiración, entrecortada, regala bellos sonidos a mis oídos, cuando tus suspiros, para mí, son los últimos.

Pero, de repente, alguien me interrumpe en mi viaje.

- Perdona, ¿Quieres otra taza de café? – me pregunta una chica morena, de pelo corto y de mirada tan profunda, que me veo nadando en el fondo del océano.
- Si, por favor. Gracias. – Fueron las únicas palabras que acerté pronunciar.
- Estabas realmente fuera de este mundo, ¿eh?
- Si, creo que si. Ya sabes, hay veces que los pensamientos guían nuestras horas.


Por un momento me di cuenta que esa chica transmitía una extraña fuerza, un “algo” que yo conocía, que me era exquisitamente familiar. Pero parecía que mi mente no acertaba a captar su imagen. Sin darme cuenta, me quedé mirándola, intentando recordar a aquella que sabía estaba ahí y no alcanzaba. Ella se percató de mi chequeo y me sonrío, como solo ciertas personas saben.

- Adivino lo que estás pensando – me dijo con una dulce voz que, por fin, reconocí en ti.
- Seguro que sí. Ella tiene la misma capacidad.
- Y, ¿Quién es ella? – me preguntó con una mirada oculta en su rostro.
- Ella, la dueña de mis sueños, la artista que consigue dibujar en mí su figura junto a la mía. Ella, la obra más buscada del mejor de los pintores.


El intercambio de frases espontáneas, no siguió. Cuando abrí los ojos y reconocí ese café, sonreí. Lo tomé, como aquellos amantes que ansían sellar sus labios a media luz. Café frío. Yo nunca lo pido frío. Miré la hora. Llevaba dos horas ahí sentada, apoyada en el mismo trozo de hoja, con la misma pluma, y en la misma postura. Ni el ambiente, ni la gente, ni la camarera eran los mismos. Y el trozo de hoja donde horas antes me disponía a escribirte, tampoco lo era.

Había algo dibujado. Algo … que de forma consciente no había trazado.

Trazos finos, paralelos, perfectos. Esa perfección … ese rostro … tan bello, tan singular, tan inquietante … Formaban un todo, de pequeños códigos ilógicos excitantemente descifrables que resolvían ser tu reflejo.

Aún hoy conservo el dibujo, muestra de nuestro primer encuentro, más secreto que nunca, firme y eterno reflejo de esa vez que fuiste la chica del café, de esa vez que sumergida en pensamientos, el más maravilloso sueño se tornó en la más morbosa realidad.

10.4.06

IMAGINE REALITY

Me acerqué a ella pues sabía que tendría respuesta a todas aquellas preguntas que me atormentaban. La había leído, la había imaginado en mi mente, todas esas veces que sus palabras, sus letras, retumbaban en mi cabeza y se quedaban en la retina de mis ojos por siempre, reproduciéndose una y otra vez.

Me acerqué poco a poco, a través del arte que ella emanaba por cada poro de su piel y, finalmente, fue ella quien, por primera vez, entabló lo que yo tanto ansiaba; una conversación.

Por un momento, olí su perfume, Kenzo, por un momento, imaginé su boca, apetecible, por un momento la dibujé, como quien traza en el aire la figura de la diosa, y contesté a su primer reclamo de atención. Mi corazón, a partir de ahí, ya no pudo parar y escribió, con finas líneas rojas, su nombre en grandes letras.

Ella tenía las respuestas. Tal vez, ella era la salvación. El todo o la nada.

El intercambio de palabras, fue fluido, sincero y abierto, donde nuestros gustos se unieron, donde nuestras almas, en cierto modo, se entendieron, donde mi cabeza y mi corazón se entregaron y giraron. Giraron sobre el mismo punto de partida. Sobre Ella.

Ella había dejado de ser un dibujo en el aire y pasó a ser una línea, un contorno, una sombra, una luz sobre un lienzo. Perfectamente dibujado. Maravillosamente definido. Su imagen, ese punto lleno de vida, era mucho más que arte. Era poesía. Y hablaba por si sola. Fue Ella la poesía que consiguió inspirarme. Sus palabras, así lo hicieron; “Escribe no más … Y te darás cuenta que es como dibujar, entre medio de tanta línea entramada va surgiendo algo que jamás esperaste. Entonces, te sientas a escribir sin tener nada en mente y verás cómo tus manos emanan inspiración.”

Su visión, sobre todo lo que ya en el mundo, me abrieron el campo de visión, cuyo centro es el puente de su cuello, que se refleja sin parar en mi mente y que me conduce a un mundo, a una naturaleza, que ojalá pudiera vivir sólo con ella.

Ella tenía las respuestas. Tal vez ella era la salvación. El todo o la nada.


Y resultó ser el todo.

FEEL

Tengo ganas de abrazarte, ganas de besarte, ganas de hacerte el amor ... de tal manera, que no lo olvides nunca. Tengo ganas de sentirte mia, de sentirte cerca, tan cerca, que pueda oler y sentir cada poro de tu piel, tu sudor sobre el mío, tus ansias por que aquello dure y termine para siempre. Quiero sentir tus músculos en tensión después de cada caricia. Quiero que me pidas, en gritos de silencio, que no pare,
que no pare
nunca.