A TI
Yo te dibujé y te imaginé, te creé en mi mente a imagen y semejanza de una diosa, y fuiste mi inspiración y mi sanadora. Descubridora de algo que llevaba perdido al final del horizonte mucho tiempo. Fuiste, a la par, creadora junto a mí, pues de mis pensamientos hacia ti salían los más humildes versos y las más bonitas tonterías. Y aunque por instantes dejaste de ser un dibujo a pluma, con trazos rápidos y llenos de vida, volviste a mi imaginación con el olor de un perfume soberbio, y de un reflejo cristalino.

Quiero saber cómo se llama