12.9.06

2 Become 1

Ella era algo especial. Había estado siempre ahí, sin exigirme nada, sin pedir nada a cambio, al menos, en una superficie visible. Ella era mi otro yo, la mitad de algo que no hacía más que complementarme, que llenarme de vida y de amor. La necesitaba, me necesitaba. Todo fue increíble hasta que…

Hasta que me di cuenta que sólo éramos dos. Que en ningún momento, salvo en ocasiones muy puntuales, habíamos sido una. Y en el amor, necesariamente, se ha de ser siempre una o al menos tener la visión de poderlo ser. Una en la cama, una en la vida diaria, una al pensar y una al responder. Una frente a todos, donde nuestros nombres se confundan como los colores del arco iris tras la lluvia y el reflejo del sol. Una en todo y para todo. Porque así ha de ser.

Y ella y yo siempre éramos ella y yo, con conjunción por en medio, separables. Y ya siempre sería así. Sí, era una pena, una verdadera lástima, pero sé que siendo dos podíamos ser también grandes. En otro plano, en otra visión.


El amor está a ala vuelta de la esquina, y siempre terminamos dando la vuelta a esa esquina.

5.9.06

Writing Obsession.

Cuando recuerdo por qué escribo, es cuando me hago consciente de las cosas que me rodean, de la gente, del futuro y sobre todo de los sentimientos que me guían en esta vida, en ésa que, como dice Cerati, durar sea mejor que arder.

Escribo cuando sin quererlo mis dedos comienzan la batalla de la locura y de las prisas por alcanzar las palabras, porque la mente va más rápido que las manos. Escribo porque así me siento viva. Escribo historias reales y de ficción, historias que podían haber sido y que ya nunca serán ¡la vida da tantas vueltas! Escribo para aclarar la mente y sanar el alma y para sumergirme, por momentos, allá donde sólo yo llego y donde sólo las personas que sean capaces de descifrarme puedan llegar. Mi mundo, mi ficción, mi sueño y albergue. Donde las paredes son de acero y donde únicamente me encuentro a salvo.

Escribo porque las letras son mi vida, porque aquello que se forma poco a poco es lo que me llena de interior.

Escribo, a veces, para que alguien lo lea, para que sean capaces de comprender como me siento, para que entiendan que no son los únicos en pasar por algo malo, o bueno.


Escribo porque así lo siento, y escribo porque así soy.
Y ya no sé ser de otra manera.