10.4.06

IMAGINE REALITY

Me acerqué a ella pues sabía que tendría respuesta a todas aquellas preguntas que me atormentaban. La había leído, la había imaginado en mi mente, todas esas veces que sus palabras, sus letras, retumbaban en mi cabeza y se quedaban en la retina de mis ojos por siempre, reproduciéndose una y otra vez.

Me acerqué poco a poco, a través del arte que ella emanaba por cada poro de su piel y, finalmente, fue ella quien, por primera vez, entabló lo que yo tanto ansiaba; una conversación.

Por un momento, olí su perfume, Kenzo, por un momento, imaginé su boca, apetecible, por un momento la dibujé, como quien traza en el aire la figura de la diosa, y contesté a su primer reclamo de atención. Mi corazón, a partir de ahí, ya no pudo parar y escribió, con finas líneas rojas, su nombre en grandes letras.

Ella tenía las respuestas. Tal vez, ella era la salvación. El todo o la nada.

El intercambio de palabras, fue fluido, sincero y abierto, donde nuestros gustos se unieron, donde nuestras almas, en cierto modo, se entendieron, donde mi cabeza y mi corazón se entregaron y giraron. Giraron sobre el mismo punto de partida. Sobre Ella.

Ella había dejado de ser un dibujo en el aire y pasó a ser una línea, un contorno, una sombra, una luz sobre un lienzo. Perfectamente dibujado. Maravillosamente definido. Su imagen, ese punto lleno de vida, era mucho más que arte. Era poesía. Y hablaba por si sola. Fue Ella la poesía que consiguió inspirarme. Sus palabras, así lo hicieron; “Escribe no más … Y te darás cuenta que es como dibujar, entre medio de tanta línea entramada va surgiendo algo que jamás esperaste. Entonces, te sientas a escribir sin tener nada en mente y verás cómo tus manos emanan inspiración.”

Su visión, sobre todo lo que ya en el mundo, me abrieron el campo de visión, cuyo centro es el puente de su cuello, que se refleja sin parar en mi mente y que me conduce a un mundo, a una naturaleza, que ojalá pudiera vivir sólo con ella.

Ella tenía las respuestas. Tal vez ella era la salvación. El todo o la nada.


Y resultó ser el todo.

1 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Oh vaya.
¿Ves?
Ella tenía razón... Funciona muy bien y te va excelente esto de sentarse a escribir espontáneamente.

10 April, 2006 17:59  

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