Violada
No puedo dejar de nombrarte. No puedo sacarte de mi cabeza. Y se empieza a notar. YO lo empiezo a notar. No comprendo lo que me pasa. O tal vez si y no lo quiera aceptar. No no no. No puede ser. Porque es imposible y porque encima, no es posible. Y en toda esta “relación” contigo siempre hay un NO por encima de nuestras cabezas. Bueno, más bien, por encima de la mía, que me avisa, a todas horas, que NO. Y cuando es que no, es que NO. Y eso, pues sí, me mata.
Y mi cabeza llena sus minutos con tus palabras, con tus relatos, con la música que tú le recomendaste. La llena contigo, y se ha tatuado su nombre.
Se lo ha tatuado, sin mi permiso.
Me siento como una madre a la que su hijo no ha hecho caso.
Siento que mi mente ha sido violada. Invadida.
Pero lo ha sido contigo.
No había mejor manera.
Y mi cabeza llena sus minutos con tus palabras, con tus relatos, con la música que tú le recomendaste. La llena contigo, y se ha tatuado su nombre.
Se lo ha tatuado, sin mi permiso.
Me siento como una madre a la que su hijo no ha hecho caso.
Siento que mi mente ha sido violada. Invadida.
Pero lo ha sido contigo.
No había mejor manera.
[Sacado de algún lado.]

I wonder...
To who?