Balanza (...)
(…) En mi otra mano pendían de un hilo dos opciones. Una eras tú, gigante criatura que era todo para mí, y junto a ti tu nombre. Y la otra era yo y aquí era mi futuro el que bailaba.
La decisión era simple pero no por ello fácil.
Te escogía a ti, porque aunque escogerte no me garantizaba nada, el amor si lo hacía. Un papel, con un título, o un año o dos, o quizás tres más, no pesan tanto como todo esto.
Además, tú sabes que SIEMPRE serás más…
[Cualquier parecido con la realidad, es simple coincidencia del destino]
La decisión era simple pero no por ello fácil.
Te escogía a ti, porque aunque escogerte no me garantizaba nada, el amor si lo hacía. Un papel, con un título, o un año o dos, o quizás tres más, no pesan tanto como todo esto.
Además, tú sabes que SIEMPRE serás más…
[Cualquier parecido con la realidad, es simple coincidencia del destino]
